" EN EL CORAZÓN DE BARCELONA, DONDE LA CIUDAD NUNCA SE DETINE, NACE UNA NUEVA FORMA DE ENTENDER EL LUJO. ME BARCELONA FUSIONA DISEÑO, ARTE, GASTRONOMÍA Y CULTURA EN UNA EXPERIENCIA PROFUNDAMENTE URBANA. UN HOTEL QUE NO SOLO SE HABITA, SINO QUE SE VIVE AL RITMO CREATIVO DE LA CIUDAD. "
H ay ciudades que se visitan y otras que se sienten. Barcelona pertenece, sin duda, a este segundo grupo. Y en pleno corazón de esa vibración inagotable, a pocos pasos del Paseo de Gracia y de Plaza Cataluña, emerge ME Barcelona como un manifiesto vivo de lo que significa el lujo contemporáneo: una forma de habitar la ciudad desde la creatividad, la cultura y la emoción.
Desde el primer momento, el hotel se presenta como algo más que un lugar donde dormir. Es un punto de encuentro, un escenario urbano donde confluyen arte, diseño, música y gastronomía. Un refugio cosmopolita que dialoga con su entorno y lo amplifica. Junto a la emblemática Casa Rocamora, ME Barcelona se ha consolidado como uno de los nuevos epicentros sociales y culturales de la ciudad.
El edificio, completamente transformado por el estudio barcelonés FITARQ y con interiorismo desarrollado por ASAH, alberga 164 habitaciones y suites distribuidas en 14 plantas. Más de 12.600 metros cuadrados pensados para inspirar, de los cuales más de 3.000 m² son espacios al aire libre: terrazas, un gran patio con huerto urbano y un jardín interior que actúa como pulmón verde en pleno centro. Un lujo silencioso y esencial: espacio, luz y naturaleza.
Cada rincón respira diseño con acento local y mirada internacional. Nombres como Ronan & Ewan Bouroullec, Patricia Urquiola, Jaime Hayón, Oscar Tusquets o Ramón Úbeda firman piezas de mobiliario y elementos decorativos que convierten las estancias en pequeñas galerías habitables. Las habitaciones, vestidas en tonos neutros con delicados guiños en amarillo, combinan materiales naturales y piezas icónicas como las botellas de cristal diseñadas en 1912 por Josep María Jujol, colaborador de Gaudí. El resultado es un equilibrio perfecto entre calma mediterránea y energía urbana.
Pero ME Barcelona no solo se observa, se vive. Su propuesta de hospitalidad se articula en torno a experiencias personalizadas, como el programa ME+, que eleva la estancia a otro nivel con ventajas exclusivas y vivencias diseñadas a medida. Todo ello acompañado por el Aura Team, un servicio de mayordomía que guía al huésped, conecta con la ciudad y transforma cada deseo en posibilidad.
La gastronomía es otro de sus grandes pilares. Espacios como Traca celebran la esencia mediterránea a través de tapas honestas, pensadas para compartir y recordar. Trueno y Luma reinterpretan la coctelería de vanguardia desde las raíces mediterráneas, convirtiéndose en templos líquidos de la escena barcelonesa. Y en la octava planta, Furtivo corona la experiencia: un rooftop con piscina climatizada, vistas privilegiadas al skyline —la Sagrada Familia, el mar, la ciudad en movimiento— y una propuesta sofisticada que incluye cócteles saludables sin alcohol, donde bienestar y estilo van de la mano.
El compromiso con la cultura es parte inseparable de su identidad. ME Barcelona actúa como catalizador artístico, patrocinando eventos clave como el Sónar o la 080 Barcelona Fashion Week, y colaborando con marcas de moda emergentes. Aquí, la ciudad entra al hotel y el hotel se abre a la ciudad.
En el ámbito del bienestar, el hotel ofrece un oasis de calma en colaboración con Nure Spa, con tratamientos personalizados, cabinas de masaje abiertas también al público local y un gimnasio equipado con tecnología Technogym de última generación. Todo pensado para cuidar cuerpo y mente en un entorno de máxima sofisticación.
La sostenibilidad completa este relato. ME Barcelona es el único hotel 5* de la ciudad con certificación LEED, apostando por la autoeficiencia energética, el uso de energías renovables y la reducción de la huella de carbono. Un lujo consciente, alineado con el presente y el futuro.
Incluso las mascotas tienen aquí su lugar, con un exclusivo pet pack diseñado para mimarlas con productos orgánicos y naturales. Porque el lujo, cuando es auténtico, no deja a nadie fuera.
ME Barcelona no es solo un hotel. Es una forma de mirar la ciudad, de habitarla y de recordarla. Un espacio donde Barcelona no se contempla: se vive.
" EN EL CORAZÓN DE BARCELONA, DONDE LA CIUDAD NUNCA SE DETINE, NACE UNA NUEVA FORMA DE ENTENDER EL LUJO. ME BARCELONA FUSIONA DISEÑO, ARTE, GASTRONOMÍA Y CULTURA EN UNA EXPERIENCIA PROFUNDAMENTE URBANA. UN HOTEL QUE NO SOLO SE HABITA, SINO QUE SE VIVE AL RITMO CREATIVO DE LA CIUDAD. "
H ay ciudades que se visitan y otras que se sienten. Barcelona pertenece, sin duda, a este segundo grupo. Y en pleno corazón de esa vibración inagotable, a pocos pasos del Paseo de Gracia y de Plaza Cataluña, emerge ME Barcelona como un manifiesto vivo de lo que significa el lujo contemporáneo: una forma de habitar la ciudad desde la creatividad, la cultura y la emoción.
Desde el primer momento, el hotel se presenta como algo más que un lugar donde dormir. Es un punto de encuentro, un escenario urbano donde confluyen arte, diseño, música y gastronomía. Un refugio cosmopolita que dialoga con su entorno y lo amplifica. Junto a la emblemática Casa Rocamora, ME Barcelona se ha consolidado como uno de los nuevos epicentros sociales y culturales de la ciudad.
El edificio, completamente transformado por el estudio barcelonés FITARQ y con interiorismo desarrollado por ASAH, alberga 164 habitaciones y suites distribuidas en 14 plantas. Más de 12.600 metros cuadrados pensados para inspirar, de los cuales más de 3.000 m² son espacios al aire libre: terrazas, un gran patio con huerto urbano y un jardín interior que actúa como pulmón verde en pleno centro. Un lujo silencioso y esencial: espacio, luz y naturaleza.
Cada rincón respira diseño con acento local y mirada internacional. Nombres como Ronan & Ewan Bouroullec, Patricia Urquiola, Jaime Hayón, Oscar Tusquets o Ramón Úbeda firman piezas de mobiliario y elementos decorativos que convierten las estancias en pequeñas galerías habitables. Las habitaciones, vestidas en tonos neutros con delicados guiños en amarillo, combinan materiales naturales y piezas icónicas como las botellas de cristal diseñadas en 1912 por Josep María Jujol, colaborador de Gaudí. El resultado es un equilibrio perfecto entre calma mediterránea y energía urbana.
Pero ME Barcelona no solo se observa, se vive. Su propuesta de hospitalidad se articula en torno a experiencias personalizadas, como el programa ME+, que eleva la estancia a otro nivel con ventajas exclusivas y vivencias diseñadas a medida. Todo ello acompañado por el Aura Team, un servicio de mayordomía que guía al huésped, conecta con la ciudad y transforma cada deseo en posibilidad.
La gastronomía es otro de sus grandes pilares. Espacios como Traca celebran la esencia mediterránea a través de tapas honestas, pensadas para compartir y recordar. Trueno y Luma reinterpretan la coctelería de vanguardia desde las raíces mediterráneas, convirtiéndose en templos líquidos de la escena barcelonesa. Y en la octava planta, Furtivo corona la experiencia: un rooftop con piscina climatizada, vistas privilegiadas al skyline —la Sagrada Familia, el mar, la ciudad en movimiento— y una propuesta sofisticada que incluye cócteles saludables sin alcohol, donde bienestar y estilo van de la mano.
El compromiso con la cultura es parte inseparable de su identidad. ME Barcelona actúa como catalizador artístico, patrocinando eventos clave como el Sónar o la 080 Barcelona Fashion Week, y colaborando con marcas de moda emergentes. Aquí, la ciudad entra al hotel y el hotel se abre a la ciudad.
En el ámbito del bienestar, el hotel ofrece un oasis de calma en colaboración con Nure Spa, con tratamientos personalizados, cabinas de masaje abiertas también al público local y un gimnasio equipado con tecnología Technogym de última generación. Todo pensado para cuidar cuerpo y mente en un entorno de máxima sofisticación.
La sostenibilidad completa este relato. ME Barcelona es el único hotel 5* de la ciudad con certificación LEED, apostando por la autoeficiencia energética, el uso de energías renovables y la reducción de la huella de carbono. Un lujo consciente, alineado con el presente y el futuro.
Incluso las mascotas tienen aquí su lugar, con un exclusivo pet pack diseñado para mimarlas con productos orgánicos y naturales. Porque el lujo, cuando es auténtico, no deja a nadie fuera.
ME Barcelona no es solo un hotel. Es una forma de mirar la ciudad, de habitarla y de recordarla. Un espacio donde Barcelona no se contempla: se vive.








