" QUEREMOS QUE LA SERRA DE TRAMUNTANA VUELVA A SER UN EJEMPLO PARADIGMÁTICO DE TRIPLE SOSTENIBILIDAD, DONDE MEDIOAMBIENTE, ECONOMÍA Y SOCIEDAD SE DEN LA MANO. "
E n el corazón de la Serra de Tramuntana, en Mallorca, SONMO representa la unión entre la tradición y la innovación. Este proyecto nació con la ambición de regenerar un espacio histórico y, desde su lanzamiento en 2021, se ha consolidado como un referente en la producción de alimentos ecológicos y objetos de diseño para el hogar. Sin embargo, SONMO es mucho más que una marca; es un testimonio vivo de la capacidad humana para preservar y transformar su entorno.
"SONMO es la condensación de más de 500 años de historia de agricultura, ganadería y oficios tradicionales", explican desde el equipo. Su origen se remonta a 2010, cuando comenzó un ambicioso proceso de regeneración arquitectónica y ambiental en la finca Son Moragues. Esta finca, con más de 300 hectáreas de olivares, huertos y bosques, ha sido moldeada por figuras ilustres como Mateu Moragues, pionero en la agricultura de montaña, y el Archiduque Luis Salvador de Austria, cuyo legado cultural dejó una huella imborrable en Mallorca. A lo largo de los siglos XV y XVI, Son Moragues se convirtió en una potencia agrícola gracias a la construcción de terrazas de piedra seca y el desarrollo de cultivos como los olivares centenarios. "Hoy, en SONMO actuamos como guardianes de este legado y trabajamos a diario para revitalizarlo", nos cuentan con orgullo.
Lo que hace especial a SONMO es su enfoque regenerativo. "No nos caracteriza una mirada nostálgica hacia atrás, sino una mirada fresca de futuro", afirman. Su labor no consiste solo en recuperar tradiciones, sino en reinterpretarlas con creatividad e innovación. En cada producto, desde el aceite de oliva virgen extra hasta los textiles elaborados con lana mallorquina, se percibe la armonía entre el pasado y el presente, entre la naturaleza y la mano del hombre.
El proceso creativo de SONMO parte del respeto absoluto por el entorno. "Trabajamos con lo que la naturaleza pone a nuestra disposición", señalan. La finca Son Moragues y su entorno han sido moldeados por generaciones de campesinos que entendían los recursos como oportunidades y los residuos como materias primas. Este mismo espíritu guía cada una de las iniciativas de SONMO, desde la restauración de olivares centenarios hasta la recuperación de oficios artesanales.
Pero este camino no ha estado exento de desafíos. La Serra de Tramuntana es un espacio de alto valor ecológico, protegido por múltiples normativas, pero también amenazado por el abandono de las prácticas tradicionales. Para contrarrestar esta realidad, SONMO ha apostado por modelos agroforestales regenerativos, restaurando terrazas de piedra en seco, reforestando encinares y pinares, y revitalizando la producción de lana en la isla, una industria desaparecida desde hace más de 50 años. "Hemos creado talleres de cerámica con recursos locales y restaurado telares del siglo XIX para aprovechar la lana de nuestras ovejas y de las de nuestros vecinos", explican.
Mirando hacia el futuro, SONMO aspira a ampliar su impacto más allá de la finca de Son Moragues. "Queremos que la Serra de Tramuntana vuelva a ser un ejemplo paradigmático de triple sostenibilidad, donde medioambiente, economía y sociedad se den la mano", aseguran. En un mundo en el que el equilibrio entre el ser humano y la naturaleza es más necesario que nunca, SONMO se posiciona como un modelo tangible de cómo es posible regenerar el entorno sin renunciar a la creatividad y la innovación.
"Necesitamos compartir estos ejemplos y establecer fórmulas locales que puedan inspirar movimientos más allá de nuestro entorno inmediato", concluyen. SONMO es, en definitiva, un recordatorio de que la sostenibilidad no es solo una idea, sino una acción constante para transformar y proteger nuestro legado natural y cultural.
Fotografías: Salva López
" QUEREMOS QUE LA SERRA DE TRAMUNTANA VUELVA A SER UN EJEMPLO PARADIGMÁTICO DE TRIPLE SOSTENIBILIDAD, DONDE MEDIOAMBIENTE, ECONOMÍA Y SOCIEDAD SE DEN LA MANO. "
E n el corazón de la Serra de Tramuntana, en Mallorca, SONMO representa la unión entre la tradición y la innovación. Este proyecto nació con la ambición de regenerar un espacio histórico y, desde su lanzamiento en 2021, se ha consolidado como un referente en la producción de alimentos ecológicos y objetos de diseño para el hogar. Sin embargo, SONMO es mucho más que una marca; es un testimonio vivo de la capacidad humana para preservar y transformar su entorno.
"SONMO es la condensación de más de 500 años de historia de agricultura, ganadería y oficios tradicionales", explican desde el equipo. Su origen se remonta a 2010, cuando comenzó un ambicioso proceso de regeneración arquitectónica y ambiental en la finca Son Moragues. Esta finca, con más de 300 hectáreas de olivares, huertos y bosques, ha sido moldeada por figuras ilustres como Mateu Moragues, pionero en la agricultura de montaña, y el Archiduque Luis Salvador de Austria, cuyo legado cultural dejó una huella imborrable en Mallorca. A lo largo de los siglos XV y XVI, Son Moragues se convirtió en una potencia agrícola gracias a la construcción de terrazas de piedra seca y el desarrollo de cultivos como los olivares centenarios. "Hoy, en SONMO actuamos como guardianes de este legado y trabajamos a diario para revitalizarlo", nos cuentan con orgullo.
Lo que hace especial a SONMO es su enfoque regenerativo. "No nos caracteriza una mirada nostálgica hacia atrás, sino una mirada fresca de futuro", afirman. Su labor no consiste solo en recuperar tradiciones, sino en reinterpretarlas con creatividad e innovación. En cada producto, desde el aceite de oliva virgen extra hasta los textiles elaborados con lana mallorquina, se percibe la armonía entre el pasado y el presente, entre la naturaleza y la mano del hombre.
El proceso creativo de SONMO parte del respeto absoluto por el entorno. "Trabajamos con lo que la naturaleza pone a nuestra disposición", señalan. La finca Son Moragues y su entorno han sido moldeados por generaciones de campesinos que entendían los recursos como oportunidades y los residuos como materias primas. Este mismo espíritu guía cada una de las iniciativas de SONMO, desde la restauración de olivares centenarios hasta la recuperación de oficios artesanales.
Pero este camino no ha estado exento de desafíos. La Serra de Tramuntana es un espacio de alto valor ecológico, protegido por múltiples normativas, pero también amenazado por el abandono de las prácticas tradicionales. Para contrarrestar esta realidad, SONMO ha apostado por modelos agroforestales regenerativos, restaurando terrazas de piedra en seco, reforestando encinares y pinares, y revitalizando la producción de lana en la isla, una industria desaparecida desde hace más de 50 años. "Hemos creado talleres de cerámica con recursos locales y restaurado telares del siglo XIX para aprovechar la lana de nuestras ovejas y de las de nuestros vecinos", explican.
Mirando hacia el futuro, SONMO aspira a ampliar su impacto más allá de la finca de Son Moragues. "Queremos que la Serra de Tramuntana vuelva a ser un ejemplo paradigmático de triple sostenibilidad, donde medioambiente, economía y sociedad se den la mano", aseguran. En un mundo en el que el equilibrio entre el ser humano y la naturaleza es más necesario que nunca, SONMO se posiciona como un modelo tangible de cómo es posible regenerar el entorno sin renunciar a la creatividad y la innovación.
"Necesitamos compartir estos ejemplos y establecer fórmulas locales que puedan inspirar movimientos más allá de nuestro entorno inmediato", concluyen. SONMO es, en definitiva, un recordatorio de que la sostenibilidad no es solo una idea, sino una acción constante para transformar y proteger nuestro legado natural y cultural.
Fotografías: Salva López